Hijo Mio Para Toda La Vida

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¿Cómo contarles el partido de hoy? ¿Cómo poner en palabras la locura, la fiesta? ¿Cómo describirles lo que se vivió hoy en Arroyito? No hay forma de hacerlo y que usted, al leerlo, comprenda todo. Porque lo de hoy fue algo épico. Hoy hubo un equipo en la cancha que jugó como se tienen que jugar los clásicos, le tiro la camiseta encima al frío rival, y se fue victorioso, desatando un carnaval azul y amarillo en toda la ciudad.
“Una vez más voy con la verdad para adelante. Vos lo sabés porque de mi aguante no dudas, ¡no!”, canta Almafuerte al ritmo de la guitarra del Tano. Y es un verso que se aplica perfectamente a todo esto. Hoy triunfó la verdad por sobre la honestidad de cotillón. Esa honestidad que fue desenmascarada, una vez más, por un tibio gesto de Nacho Scocco al irse expulsado, intentando provocar a la gente. Cómo fue desenmascarada por un alcanzapelotas insultando a Mauricio Caranta con un tema muy sensible en el clásico en el Parque. Como fue desenmascarada por Maxi Rodriguez provocando a toda la platea Cordiviola al festejar su gol en el clásico de hace un año. La mentira tiene patas muy cortas, y cuando uno la juega de algo que no es, a la larga o a la corta, se expone. Y eso les sucede siempre con nosotros.
Hoy ganó Central porque Mauricio Caranta se apropió del área y la dominó como si fuese un dictador.
Hoy ganó Central porque Paulo Ferrari fue el gran capitán que corrió como si tuviese diez años menos.
Hoy ganó Central porque Tomás Berra y Alejandro Donatti construyeron un muro en la zaga central.
Hoy ganó Central porque el Chelo Delgado demostró llevar un corazón auriazul que lo hace dar siempre un poco más.
Hoy ganó Central porque Damián Musto fue un perro de presa en el medio, con el objetivo sangre y luto siempre entre ceja y ceja
Hoy ganó Central porque Nery Dominguez jugó cuando tenía que jugar, puso cuando tenía que poner, y se rompió las cuerdas vocales gritando su gol
Hoy ganó Central porque Fernando Barrientos entró a tener la pelota, la pisó, la amasó y se la llevó a su casa de tan bien que la trató.
Hoy ganó Central porque Jonás Aguirre, cuando la tuvo, pasó como alambrado caído a cualquiera que intentó pararlo.
Hoy ganó Central porque Pablo Becker bajó, luchó y marcó como si fuese el defensor más aguerrido.
Hoy ganó Central porque el Sapito Encina bailó cumbia santafesina adentro de la cancha.
Hoy ganó Central porque Antonio Valencia le ganó siempre a la defensa pinguina
Hoy ganó Central porque Franquito Niell, con su lesión a cuestas, dejó todo en el césped, y se jugó la vida en el área cada vez que tuvo que hacerlo.
Hoy ganó Central porque Washington Sebastián Abreu entiende este juego como pocos..
Hoy ganó Central porque Miguel Ángel Russo sabe jugar estos partidos y le divierte hacerle bullying a los centrales rojinegros.
Hoy ganó Central porque la gente no dejó de gritar en ningún momento, haciéndole saber a la minoría fría que en Arroyito nunca van a poder. En Arroyito siempre les tiemblan las patas. A cualquiera. Con nosotros no pueden.
Hoy humilló Central, al ritmo del “ole, ole” de la gente, porque es Central. Y estos partidos los gana con la camiseta.

¿Cómo contarles el partido de hoy? ¿Cómo poner en palabras la locura, la fiesta? ¿Cómo describirles lo que se vivió hoy en Arroyito? No hay forma de hacerlo y que usted, al leerlo, comprenda todo. Porque lo de hoy fue algo épico. Hoy hubo un equipo en la cancha que jugó como se tienen que jugar los clásicos, le tiro la camiseta encima al frío rival, y se fue victorioso, desatando un carnaval azul y amarillo en toda la ciudad.

20/10/2014 | CENTRAL 2 – NIUVEL 0

Autor: Lucio Di Giuseppe (@dg_lucio)
fuente: canalla.com
foto: Ignacio Petunchi

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