Día del Amigo Canaya
Hoy, 19 de Julio, en honor al Negro Fontanarrosa, es el Día del Amigo Canaya. ¡FELIZ DÍA, CANAYAS! Este día será recordado mundialmente como “Día del amigo Canaya”, de aquí hasta la eternidad.
Hace 3 años, nuestro querido Negro se nos iba definitivamente a ocupar su lugar en la Tercer Bandeja
A ver… dígame Mendieta… ¿qué tiene que ver la luna con los amigos…?
No sé Don Inodoro, pero Usted tiene tantos amigos que viven en la luna….
El Negro en un reportaje dijo que no entendía a esa gente
que decia: ‘ojala que la muerte me agarre dormido…’
Porque pensaba que era un acontecimiento demasiado relevante como para perdérselo. Así honraba la vida.
Y a que viene esto ?
Porque festejamos el 20 de julio el dia del amigo?
Si ‘amigos’ … otra vez faltos de identidad, compramos historias ajenas.
El 20 de julio es la fecha en que los yanquis llegaron a la luna.
Tenemos cambiar el día del amigo al 19 de Julio en homenaje al Negro Fontanarrosa .
“Yo me doy cuenta que con los años las manías y las locuras se acentúan, es mentira que uno se convierte en más sabio. Yo no se si sufro más ahora con Central que cuando era chico, a veces me pregunto “¿cómo puedo ser tan pelotudo?” Creo que si no se entiende que esto es una pasión, y las pasiones son bastantes inexplicables, no se entiende nada de lo que pasa en el fútbol”.
“Te aplaude y te saluda jubilosa
la hinchada deportiva que te admira
campeón de cien jornadas victoriosas
valiente triunfador que orgullo inspira”.
Así empieza, señores, la vibrante marcha de Rosario Central, fruto del genio inmarcesible del rapsoda rosarino Laerte Carroli, pieza musical comparable, según historiadores y melómanos, a la exultante La Marsellesa francesa.
“El símbolo auriazul de tu divisa
florece y resplandece como un sol
cada vez que la cancha se electriza
al estallar de la victoria el gol”.
Y así palmea, salta y canta, acompañando esos compases, la hinchada canalla cuando el bravío primer equipo auriazul pisa la grama del Gigante de Arroyito, estadio mundialista que se empina, intimidante, a orillas del río Paraná, un río tan largo que nunca termina de pasar.
Hace algún tiempo escribí, en una pieza literaria sinceramente inmortal: “Rosario Central no tiene historia. Tiene mitología”. Y esto es así porque sus orígenes, sus avatares y sus formidables campañas están siempre fluctuando entre la realidad y la fantasía, lo palpable y la ficción, lo comprensible y lo inexplicable.
¿Cómo no ser hincha, entonces, de un equipo así?
¿Acaso puede evitar, un intelectual sólido y sensible como quien esto escribe, ser captado, atrapado y seducido por una divisa que desde la realidad más palmaria y comprobable se dispara hacia la exageración y la desmesura? Todo es increíble, todo es sospechoso, mis amigos, en los relatos partidarios de hechos inusitados, de hazañas que rozan lo inconcebible, lo fantasioso y la imaginación pura.
Se dice, se cuenta, se afirma, que Central es uno de los equipos más antiguos del fútbol argentino, con sus 118 años de vida institucional. Se dice, se cuenta, se afirma y se asegura que sus orígenes fueron los talleres del ferrocarril y, por tanto, sus primeros partidarios eran humildes operarios del riel, miserables pordioseros hallados bajo los puentes ferroviarios, nobles verduleros, cochambrosas prostitutas, laburantes del puerto y marginales.

“De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro”
Roberto Fontanarrosa
1971
Año memorable para Rosario Central, que por primera vez, sale campeón. Gol inolvidable el que hace Aldo Poy de palomita, gracias al cual los leprosos de Newells quedan eliminados en la semifinal. En homenaje a esa histórica jornada, Fontanarrosa escribió el cuento “19 de septiembre de 1971″, incluído en Nada del otro mundo, la compilación que Ediciones de la Flor publicó en el 88.
En pleno auge de la era James Bond, Fontanarrosa crea una parodia del agente secreto- 75 páginas dibujadas en tinta china- , de la que sólo se publican capítulos en la revista rosarina “Tinta”. Boogie, el aceitoso , es el descendiente directo de este personaje que reeditará la Universidad de Rosario. También en “Tinta” aparece otro trabajo, hecho con estilográfica : Tadea y sus hijos, una historieta “a la italiana” donde todo lo que ocurre es terrible.

1 ¿La palomita de Poy o el segundo gol de Diego a los ingleses? La palomita de Poy, por el valor emocional. Ahora, desde un punto de vista técnico… viste que hay goles que con el paso del tiempo se agrandan, que en vez de ser desde 25 metros fueron desde 40, bueno, la limitación del gol de Diego es que no tiene posibilidad de exageración en el futuro. Uno dirá: “No sabés, la agarró atrás de la mitad de la cancha, gambeteó a medio equipo, eludió al arquero y gol”. Y fue así nomás.
2 ¿Nunca hiciste un simulacro de la palomita de Poy? No, porque no es una opción turística, que cada uno que va a Rosario puede pagar algo y tiene derecho a la palomita de Poy. Hay gente que tiene la aspiración de estar ahí en ese momento, en cada celebración de los 19 de diciembre: en el arco o tirándole la pelota a Aldo, eso sí.
3 ¿Quién la tiene más clara con los pronósticos: la Hermana Rosa o Guillermo Nimo? Guillermo Nimo, que es un profesional. La Hermana Rosa es adivina y el fútbol es apenas una alternativa dentro de su trabajo.
4 ¿Es cierto que no te gusta que tu mujer te despierte antes de lo habitual? Sí, sólo dos veces entró en la habitación a despertarme: el día de la Guerra de Malvinas y el día que Diego firmó para Newell’s. La vez de Maradona, abrió la puerta y dijo: “Die-go fir-mó pa-ra Ne-well’s” y cerró.
5 ¿Cuando te diste cuenta de que la calvicie sería tu compañera de ruta? Uno la percibe pero no le da mucha importancia porque piensa que nunca va a llegar a la calvicie total. Por otro lado, no se puede hacer nada. Esos tratamientos de insertar cabello por cabello es como si te hicieran una transfusión de sangre glóbulo por glóbulo.
6 El cómico que más te hace reír. Siento una gran admiración por Woody Allen. En el ámbito local, Les Luthiers y Olmedo, en líneas diferentes.
7 ¿Qué chiste propio recordás que te hizo reír más? Un chiste casi típico de mi manera de encarar el humor es uno que ilustra la tapa del libro de la pareja. La mujer le dice al esposo: “Querido, ya llevamos 18 años de casados”. El tipo le contesta con otra pregunta: “¿Y falta mucho?”
8 ¿Inodoro Pereyra no es hincha de algún club? A título de aprovechar un chiste, en algún momento decía que era de los Gauchos de Boedo.
9 Pero no es futbolero. Es que no quiero redundar en el tema.
10 ¿Es verdad que sos el cerebro en las sombras de la OCAL (Organización Canalla para América Latina)? No. Es inútil repetirlo porque cada vez que digo que no lo soy es como que incrementara la convicción de que sí lo soy.
11 ¿Por qué Central lleva más de 20 años sin ganarle a Newell’s en el Parque? No soy un amante de las estadísticas, pero creo que el clásico rosarino es el que registra mayor cantidad de empates. Hay una conformidad mutua con el empate. Para Central en algún momento fue negocio el empate en el Parque y ahora la gente de Newell’s con tal de mantener esos 20 años tampoco arriesga demasiado.
12 ¿Maradona en Newell’s es una mancha negra para el orgullo centralista? En absoluto. Hay datos dolorosos para la gente de Central: el campeonato del 74 en el que Newell’s levantó un 0-2 contra Central en la final, los 20 años sin ganar en el Parque… Lo de Maradona en su enunciación pareció que iba a ser muy grave. Y después casi resultó una broma al revés. Es como si el más encarnizado de tus vecinos se compra un Rolls Royce. Te mató. Y después no lo puede sacar del garaje.
13 Pero en los libros, cuando se registra la trayectoria del mejor jugador argentino, aparece el escudito de Newell’s. Está bien y yo entiendo que el hincha de Newell’s esté legítimamente orgulloso; sin embargo a la gente de Central no la perjudicó para nada, casi al contrario te diría.
14 ¿Es cierto que sos un adicto al trabajo que además se aburre en las vacaciones? Sí, totalmente cierto. Este es un trabajo vocacional, en el que yo la paso bastante bien. En las vacaciones, yo no sé que hacer. Nunca supe, por ejemplo, cómo era el uso del mar. No sé qué se hace en el mar. Hemos ido con el Negro Caloi, con todo el despelote de llevar reposeras, sombrilla y bolsos, y decimos: “¿Y ahora qué hacemos?”. Aparte, tengo una propensión notable al aburrimiento, entonces tiene que haber un cierto oleaje para que me meta.
15 ¿Qué cosas te divierten, entonces? La gente. Tampoco quiero eso de las playas desiertas, salvo que sea con Sandra Bullock, aunque entonces para qué quiero la playa desierta, me da lo mismo cualquier cosa. A mí me gustan los bares, tomar algo, ver pasar la gente. Por eso me gusta Nueva York.
16 Un partido. Así, rápido, por las características que tuvo, el 4-0 contra el Mineiro, que nos dio la Conmebol. Esa noche fui a la cancha sin expectativas, un poco para cumplir con un plantel que había hecho una gran campaña en una copa internacional. Antes de empezar les dije a los muchachos: me voy a empezar a asustar a partir del tercer gol. Pero lo dije como una joda. Después se dio.
17 El último gran festejo que tuviste con Central. Contra el América de Cali, por la última Libertadores. Fue impresionante, como una explosión. Ahí comprobé que sólo el fútbol puede permitirte que pases de estar muerto, deprimido, en la lona, a la euforia total. Perdíamos 3-0, jugábamos con uno menos y Central metió dos goles en el descuento. Ya se empezaban a escuchar los festejos de la gente de Newell’s, habían pegado afiches.
18 ¿Sos de gritar los goles? Sí. No soy un tipo demostrativo en la cancha pero grito los goles .
19 ¿Dónde estabas el día de la palomita de Poy? Lo vi en casa, no soportaba la ansiedad… Y creo que tampoco me soportaban a mí. Así y todo, no era consciente en ese momento de la importancia que iba a tener ese gol con el paso del tiempo. Esto también lo piensa Aldo, me lo contó.
20 Tu mejor libro. Yo sostengo que los libros son como los CD: hay dos temas fuertes y el resto acompaña. Hay algunos cuentos en los que por ahí influye la repercusión que tuvieron: “El mundo ha vivido equivocado”, “19 de diciembre” y con el paso del tiempo, cuando uno los ve como si lo hubiera escrito otro, por ahí pienso que son buenos cuentos. También hay otros que me han gustado a mí solo y no a los demás.
21 ¿Quién te puso “Negro” de apodo? Hace poco estuve en España y una de las cosas que más me preguntaban era ésa. Mi vieja me decía Negro, Negrito, como esos perros que no tienen raza.
22 Un escritor. Globalmente siempre me atrajeron los narradores norteamericanos de corte periodístico: Hemingway, Salinger, Capote, Irving. Leí también al Gordo Soriano, me interesó el boom latinoamericano; pero me doy cuenta de que estos narradores que cuentan con bastante sencillez algo son los que más me han influenciado.
23 ¿Qué hiciste las dos veces que Newell’s perdió la final de la Libertadores? Una vez estaba en Colombia, en Cartagena, en un encuentro. Me dio un alivio tremendo. “Puedo volver a Rosario”, pensé. En el 92 estaba en casa, lo vi por tele, sufriendo, y me acosté tranquilo, claro.
24 ¿Tenés problemas en la calle con los hinchas de Newell’s? No, en general no. Las jodas son: “Canallón, hacete de Newell’s”. Esas cosas. Pero conociendo la ciudad también me cuido en mis declaraciones. Eso no implica que yo diga que quiera que gane Newell’s. No me creería nadie.
25 El mejor jugador en la historia de Central. Kempes. Fue el de mayor jerarquía. Después hay otros jugadores más pegados al sentimiento: los nacidos en Central y que jugaron más tiempo.
26 El jugador al que más puteaste en una cancha. No soy de putearlos, posiblemente haya sido alguno tan intrascendente que pasó de largo.
27 El personaje del fútbol que más te cautivó en una charla. Hay varios. Valdano, el Flaco Menotti, Perfumo, Quique Wolff son los que están tratando de traducir lo que ellos vivieron como jugadores para que la gente lo perciba más.
28 ¿Con Valdano se chicanean por sus orígenes de Newell’s y Central? Sí, muy a nivel de broma. Hace poco, cuando presenté un libro en Madrid, me regaló una camiseta de Real Madrid con una frase que decía “El Negro ha vivido equivocado”, haciendo referencia justamente a mi carácter de hincha de Central y al libro que presentaba.
29 ¿De chico soñabas con ser lo que sos hoy? Desde chico me gustó dibujar, aunque en esa época suponer que uno iba a ganarse la vida de esto era como decir “voy a ser astronauta”. Sonaba extraño. Yo quería dibujar historietas de aventuras como las del Tony, no humor.
30 ¿Siempre tuviste esa veta humorística? ¿Tus amigos se reían de tus chistes? No. Tal vez un matiz, pero siempre dentro de las características de los dibujantes: un tipo muy introvertido y cerrado, entonces la transmisión de ese posible humor no llegaba a ningún lado. Se fue dando. De la secundaria pasé a una agencia de publicidad y ahí empecé a trabajar más el humor.
31 ¿Cómo te definís profesionalmente? Soy un narrador, que a veces cuento con el dibujo, a veces con el texto y a veces con las dos cosas. Cuando lleno las tarjetas de embarque pongo “dibujante”. Es lo primero que naturalmente me sale decir.
32 ¿Quién era tu ídolo de pibe? Hugo Prat, el dibujante de “El Corto Maltés”. Le copié mucho, en algunas cosas por ahí se puede entrever eso.
33 Fontanarrosa como futbolista, ¿estilo quién? Una especie de volante por derecha prolijo. No me animo a la comparación.
34 ¿Cómo te enteraste del primer título ganado por Newell’s en 1974? La sabiduría del destino me mandó a Roma. Era la primera vez que viajaba a Europa. Me acerqué a un grupo de argentinos que estaba en Piazza Spagna a preguntar cómo había salido la final. “Ganó Newell’s”, dijo uno. “Se suspendió porque se armó quilombo”, agregó otro. “Creo que ganó Central”, se sumó uno más. Después me enteré de que levantaron el 0-2 y fueron campeones con el empate. Por suerte volví a Rosario bastante tiempo después para amortiguar las cargadas y el sufrimiento.
35 ¿No crees que si Newell’s hubiera tenido un Fontanarrosa en sus filas se habría llenado de plata escribiendo sobre esa final? Alguna vez charlaba con Valdano: “Dios no lo permita, pero si yo hubiera sido de Newell’s, ese partido tiene todos los condimentos para un cuento, un muy buen cuento, una cosa épica”. Siempre me sorprendió que festejaran más el gol de Domizi, cuando nos ganaron con suplentes en el 92. Sin embargo son decisiones personales de cada uno.
36 ¿La llegada de Menotti a Central te entusiasmó porque son dos cosas muy cercanas a tus sentimientos o te dio miedo por lo que puede ocurrir? Me entusiasmó porque llegó el Flaco y así puedo ir más seguido a tomar un café con él. Además, en un momento tan caótico de Central, con un vacío de poder impresionante, creo que el Flaco hasta puede ser más importante institucionalmente que en el ámbito futbolístico. En el campo de juego está jodido porque juega con los jugadores que van quedando; afuera aglutina mucho.
37 ¿Alguna vez una derrota te espantó las musas inspiradoras? Cualquier derrota de Central me pone de un humor espantoso. Es jodido arrancar una semana después de una derrota.
38 ¿Como hace un tipo que tiene que crear? ¿Se sienta frente a la mesa y dice: “Musas, vengan”? Yo leo el diario, anoto cuáles son las noticias y observo cuál me puede generar algún material. Uno maneja 2 o 3 mecanismos para procesar la información y conseguir un producto humorístico. Eso para los chistes de todos los días y también para Inodoro. Es como que estás todo el tiempo con una antena: ¿esto me podrá servir?
39 ¿Para los cuentos te basás más en las historias de tus amigos? Según. También mucho en la lectura. Así como para un músico es fundamental escuchar música para un tipo que escribe es fundamental leer, va disparando algunas cosas. Y leo de todo. Por ahí leés algo de un tratado de la cría de lombriz y puede salir algo.
40 ¿Es casi una regla que el humorista sea un tipo serio tirando a amargo en la vida real? En general el humorista gráfico parte de la introspección. Casi todos los chicos que dibujan son muy callados, cerrados y creo que por eso mismo dibujan, como una manera de llegar a la gente. Aparte se necesita un cierto grado de observación y casi siempre la observación parte más de escuchar que de hablar. Lo que tampoco se puede caer es en la leyenda del payaso triste. Sí es cierto que, salvo algunas excepciones, como el Negro Crist, casi ningún humorista gráfico es un entretenedor. No es que llega Quino a una fiesta y dicen “ahora empezó la joda”. Pero son tipos, me refiero a Quino, Caloi, Les Luthiers, que en una mesa de 6 u 8 personas se arma y te cagás de risa.






