Poco y nada
Otra vez el equipo canalla volvió a caer, pero esta vez en condición de visitante. Poco y nada fue lo que dejo el partido del Sabado por la tarde-noche, cuando parecía que se cerraba en un empate, Arsenal aprovecho una de las pocas chances que tuvo y la mando a guardar en el angulo izquierdo de Broun.

El equipo de los pibes parece haber perdido el rumbo, cuando en la semana se había dicho que un equipo como el de Central, rapido, movedizo y dinámico tenia que aprovechar el tamaño de la canchita de Arsenal, se pensaba que lo ultimo que iba a hacer era jugar a los pelotazos, pero al contrario, el equipo no encontró el arco y se termino jugando el fulbito de cancha a cancha.
La primera la tuvo el Cachi Zelaya, que al no poder acomodarse, no pudo definir del todo bien y fue un disparo al rastron, algo facil para el arquero Campestrini. Más tarde, un centro desde la izquierda derivo en un cabezazo de Braghieri que termino impactando en el travesaño. Esas fueron las más claras para Central, sin contar el pique que hizo Choy en frente del arco. Después al equipo se lo vio falto de ideas, sin un rumbo definido, y sin ningún lider que pueda llevar el equipo hacia adelante.
Aunque el canalla no estuvo del todo bien, otra vez, el arbitro de turno paso por arriba faltas claras que no fueron cobradas para Central, y no faltas cualquieras, faltas que hasta cualquier ESTUPIDO las cobra, los comentaristas se cansaban de hablar de como Maglio no cobraba ninguna dentro de area, y más estando en frente de cada jugada. Parece que el equipo de Grondona ya tiene un plus especial en el torneo, y más ahora que estan cerquita de la promoción.
No es tiempo de empezar a criticar, ni a la dirigencia, cuerpo técnico y jugadores, ahora TODOS tenemos que tirar para el mismo lado, como venimos haciendo desde SIEMPRE. El viernes tenemos un partido de 9 puntos, no de 6, y confiamos que en la semana Cuffaro va a estar a la altura de los cambios que se deben hacer. Como siempre los hinchas vamos a estar, y el viernes el Gigante se va a vestir otra vez de fiesta.


